I
El silencio se escuchaba absoluto.
Un instante atrás había abierto los
ojos, mis retinas se tomaron varios segundos para integrar la luz que llegaba
desde el exterior. Parpadeé un par de veces.
Fondo blanco. Silencio absoluto.
Sólo mis párpados se movían.
Fondo blanco. Silencio absoluto.
II
Desperté. Me había quedado dormido
intentando mover algún músculo, en el intento había recordado.
Estaba entregando el pedido de Ms.
Rose, era un día ajetreado y con mucho trabajo. Después de entregarlo tendría
que regresar y entregar muchos más y ¡Ah! Un sonido sordo inundó mi atmósfera,
gritos, movimientos, rostros sorprendidos, miradas desencajadas, un dolor
expansivo.
Fondo negro. Vacío absoluto.
Sin embargo ahora no sentía nada, no
sentía nada quizá porque tampoco podía moverme, lo que no entendía era por qué
no había venido nadie aún. Una enfermera, un doctor, el personal de limpieza.
Carry, ¿Dónde estará Carry? ¿Cuánto le habrá afectado la noticia?
¿Cuánto tiempo habría pasado ya desde
el accidente?
Vamos. Ya. Qué venga alguien ¿Dónde
están todos?
III
Comencé a sentir la cabeza cuando
comenzó a dolerme, luego el dolor se extendió a mi cuello, mi espalda, mis
nalgas, mis tobillos ¿Cuánto tiempo llevare aquí recostado?
¿Cuánto tiempo habrá pasado desde el
accidente? ¿Dónde está Carry? ¿Dónde están todos?
¡Doctor! ¡Doctor! ¡Doctor!
Silencio absoluto.
IV
Otra vez me había quedado dormido. El
dolor me había adormecido lentamente.
Abrí los ojos que me ardían, si tan
sólo pudiera tallármelos.
¿Qué fue eso? ¡Sí! ¡Acabo de
sentirlo! ¡Moví un dedo! Estoy seguro de que pude hacerlo.
V
Horas. Eternidad.
Silencio absoluto.
¿Dónde están todos? ¿Cuándo es que va
a venir alguien?
VI
Había logrado mover la mano entera.
Toda la mano derecha ahora tenía movimiento. Los músculos me dolían, los
tendones me ardían, pero pronto, muy pronto podría mover el brazo entero y
después, tal vez, voltearme.
Entonces quizá llegaría alguien.
VII
¿Hace cuántos días habré despertado?
El tiempo pasa incomprensiblemente, lo que no entiendo es dónde están todos.
¿Será que sólo han pasado unos minutos?
Quizá estoy en coma.
¿Estaré muerto?
Silencio absoluto.
VIII
Ya podía mover todo el lado derecho
del cuerpo.
Fue un gran logro cuando llegué a
mover el dedo grande del pie, ¡Qué sensación! El movimiento, la sangre
circulando llena de vida, el palpitar de las arterias. Pronto podré estar de
pie. Recuerdo cuando Carry me llevaba a comprar zapatos nuevos, siempre me
oponía pues amaba estar descalzo, la primera vez que caminé por el pasto sonreí
alegremente. ¿Dónde está Carry? ¿A dónde se han ido todos?
IX
Tiempo sin tiempo es la eternidad. Si
tan sólo viniera alguien podría decirle que ya puedo mover toda la parte
superior y derecha del cuerpo.
X
Nadie.
Silencio absoluto.
XI
Mis brazos han logrado levantarme y
puedo mirar alrededor.
Una habitación larga y grande,
hileras de camas en todas direcciones, ni una sola ventana. Tendré que esperar
a mover la cadera y caminar. Caminar, en una sinapsis el cerebro impulsando
músculos a moverse, una pierna tras otra, las rodillas flexionándose, cientos
de miles de células y tejidos accionando. Caminar. Pronto podré levantarme.
¿Por qué no hay nadie más en la
habitación? ¿Por qué no ha llegado nadie?
¿Acaso es que el tiempo no existe?
XII
Despertar entre sueños y seguir
soñando.
¡Puedo moverlo! ¡El pie izquierdo!
¡Se movió! ¡Lo he sentido!
Caminar. Salir de aquí. Un paso tras
otro. Ir a buscarlos a todos. A Carry.
XIII
Vamos músculos, vamos.
¡Sí! Los dedos se mueven, siento el
tobillo, los músculos se contraen para flexionar la rodilla, ¡Sí! Lo estoy
haciendo, ¡Puedo flexionar la pierna! ¡Puedo flexionar ambas piernas!
La cadera, ahora hay que coordinar con
la cadera, y la columna, ¡Sí! En un salto estoy de pie ¡Sí! ¡Lo hice!
XIV
Silencio absoluto.
Estoy sobre el suelo, todo mi cuerpo
arde frenéticamente. Logré moverme, logré caminar, ahora sólo necesito hacerlo
nuevamente y llegar a aquella puerta.
Mis nervios tiemblan, mi piel vibra
con cada gota de sudor que la recorre.
Caminar y descubrir por qué no ha venido
nadie. Caminar y buscar a Carry.
XV
Despierto nuevamente sobre el suelo.
Aún mi cuerpo arde. El dolor es tan fuerte que se ha ido con el tiempo, con
todos. ¿Por qué se fueron sin mí? ¿Por qué no hay tiempo? ¿Por qué no hay
nadie?
Quizá con mis brazos pueda
arrastrarme y llegar a aquella puerta ¿Es posible que se hayan olvidado de mí?
Quizá cuando abra la puerta vendrán
corriendo doctores y enfermeras a atenderme. Y Carry. Carry seguramente correrá
con todos ellos a abrazarme.
XVI
La habitación es tan larga que parece
que no me he movido nada. Continúo sin ponerme en pie pero mis brazos han
logrado arrastrarme lo suficiente para continuar ignorando el dolor incesante
en todo mi cuerpo. Ya no tiembla, ya no suda, sólo es el dolor y el no-tiempo.
No-nada. No nadie. ¿Carry, dónde estás?
XVII
¡No puedo creerlo! ¡Estoy a
centímetros de la puerta! ¡Casi lo he logrado!
XVIII
El dolor ciega mi vista mientras mi
mano se extiende desesperada hacia la puerta, mis dedos se estiran buscando
tocarla, sentirla. ¡Sólo un poco más! La puerta. Aquí está. Puedo sentirla, puedo
olerla.
Suspiro.
Mi cuerpo se siente como si en un
suspiro más se fuera nuestro último aliento.
XIX
El último aliento se encuentra en la
cerradura de esta fría puerta. Si mis manos al girarla lograran abrirla todo podría
comenzar de nuevo tras cruzarla… si no, vaya, si no lograra abrirla se escapa
mi último aliento.
Si no logro abrirla no sabré donde
están todos, dónde está Carry.
Mi cuerpo comienza a temblar de
nuevo, mis manos sudorosas se alzan hacia la cerradura, la sienten, la toman,
la giran.
XX
Silencio absoluto.
Tiempo sin tiempo.
Todo se extingue.
Y vuelve a comenzar.
FIN.
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