Emociones que se emanan desde las zonas más profundas del Ser. Sentimientos que nos atraviesan sin haber sido originados por acciones presentes, tantas cosas que se han guardado en nosotros programando nuestras reacciones. Un caudal que se desborda, desbordándonos, sobrepasandonos, desequilibrandonos y dejando un vacío de pura confusión.
Confusión por lo que pensamos, confusión por lo que sentimos. Un akash que grita alertándonos porque recuerda. Tantos recuerdos que se reafirman tan lógicamente en la cotidianeidad.
Y a veces es tanto que nos apagamos si no es que gritamos. Un cansancio humano que nace desde las heridas del alma, un alma que sabe poder hacerlo distinto, pero el humano recuerda algo que no sabe qué es, mientras siente algo que no sabe qué es... y se sienta, estancado sobre todo aquello que brota a borbotones.
Simplemente se sienta, pues no puede hacer nada más que sentir, tratar de entender alimentaría la confusión del vacío... Y entonces, nos queda sentir. Sentir lo que sea que estamos sintiendo.
Sentir lo que sea que estamos sintiendo...
Abrazar el sentimiento, amarnos y cobijarnos bajo las sombras que nos rodean, hasta que podamos abrazarlas.
Amando lo que nunca hemos amado, reconociendo lo no reconocido. No con la mente ni con el pensamiento, si no con el corazón y el sentimiento.
Honrando nuestro sentimiento humano.
es bueno que aun haya gente escribiendo en blogs, te mando un saludo!
ResponderEliminar